Guardamar del Segura

Rescatan a una surfista tras permanecer una hora sujeta a una boya

La patrullera “Río Ladra” localiza a más de 500 metros de la costa a una mujer que se vio sorprendida por el viento de poniente 

La surfista, tras una hora sujeta a una boya de pesca, sufrió síntomas compatibles con una posible hipotermia

Efectivos de la Guardia Civil de Alicante han rescatado a una mujer holandesa de 61 años que se había alejado más de quinientos metros de la costa haciendo paddle surf. Los agentes localizaron a la surfista agarrada a una boya de red con síntomas compatibles con una hipotermia, por lo que aplicaron una primera asistencia médica básica, devolviéndola a puerto con su marido. 

Los hechos se iniciaron el miércoles 8, cuando una surfista holandesa de 61 años estaba practicando paddle surf en la zona de la playa de la Marina de Guardamar del Segura. Al parecer la auxiliada, debido al viento de poniente reinante en la zona, se alejó de la costa más de 500 metros.

La mujer intentó regresar a la costa en diversas ocasiones, y para evitar ser tragada por el mar, solo pudo agarrarse a un arte de pesca que se encontraba desplegada en la mar, concretamente a una boya de red. 

Sobre las 13:00 horas, el marido dio la voz de alarma cuando observó cómo su mujer tenía serias dificultades para salir del mar. 

El Centro de Coordinación de Emergencias de la Comunidad Valenciana trasladó el aviso a la Guardia Civil de Alicante, quien rápidamente movilizó la embarcación “Rio Ladra”, perteneciente al Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Alicante.

La tripulación de la embarcación de la Guardia Civil no tardó en localizar a la mujer agarrada a una boya, por lo que iniciaron rápidamente el procedimiento de auxilio a la misma. Los agentes apreciaron síntomas de hipotermia, por lo que decidieron aplicarle unos primeros auxilios básicos.  

La surfista relató a los agentes que estaba practicando pádel surf cuando, de repente, el viento le arrastró mar adentro, resultándole imposible volver a tierra firme por sí misma. Según esta, la única solución que encontró fue sujetarse a una boya, estando en la misma una hora aproximadamente, hasta que fue rescatada.  

Finalmente la embarcación regresó a tierra con la auxiliada, la cual fue trasladada al Puerto de Santa Pola, lugar donde la estaba esperando su marido.

La Guardia Civil recuerda que el mar es imprevisible y que aunque el viento sea favorable, este puede cambiar rápidamente, por ello siempre debemos medir nuestras fuerzas. Si vemos que nos estamos cansando demasiado rápido, mejor volver antes de que sea demasiado tarde.

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